LA PRIMERA IMPRESIÓN… ¿ES LA QUE CUENTA?
A veces relacionarse con los demás no se nos hace fácil por juzgar antes de conocer.
Que difícil se vuelve a veces relacionarse con los demás y más si nos formamos una primera impresión falsa y equivocada. Debemos evitar no criticar a los demás porque no existe la perfección todos tenemos cosas positivas y negativas... De primera instancia no debemos juzgar, no filtres todo por el cristal de tu mundo y tus opiniones, no pienses ni presupongas las acciones o actuaciones de los demás. Las personas son seres humanos, cada uno tiene sus cosas buenas y malas y hay que respetarlo, y quienes somos para descartar a personas por el hecho de sentirse superior a los demás, Mi papá me decía que uno debe adaptarse al ambiente y a la gente no al revés...Entonces tenemos que adaptarnos a cada tipo de persona, Hay personas hiperactivas, otras pasivas, otras alegres, otras serias, otras pensativas y así cada ser humano tiene sus peculiaridades propias.
La
riqueza de la vida está en ser capaz de tener
amigos totalmente opuestos y pasárselo bien con todos. Si solo vamos con
personas que piensan igual que nosotros en nuestra vida habrá cierta monotonía.
Pero si hacemos distintos tipos de amigos siempre tendremos una riqueza
cultural y social.
Debemos
ser capaces de estar bien con el serio,
con el deportista, con el emprendedor y con estudioso. ¿Se podrá conseguir
esto? Yo creo que si.. Debemos evitar a toda costa criticar y juzgar. Debemos
ser tolerantes, abrir nuestras mentes y adaptarnos a cada persona.
La
vida no es una línea recta sino una experiencia en la que hay
novedades y cambios. Es decir, puede que en algún momento de tu vida te hayas
distanciado de ciertas personas de tu entorno para empezar de nuevo. En
general, todo cambio implica tiempo pero también, paciencia para poder conocer
gente interesante que también, muestre receptividad hacia ti. En general,
nuestro entorno nos ofrece más posibilidades de las que de verdad
creemos para conocer gente nueva. Y lo que es más importante, para mantenerla.
Es decir, muchas veces, existen vínculos que no llegan a nacer nunca, porque el
uno queda a la espera de que sea el otro quien dé el primer paso. Y la vida te
da una oportunidad pero fue poco tiempo, perdimos tiempo valioso en conocer y
convivir.
Para conocer gente nueva debes abrirte al cambio. Es decir, no se trata de ir rodeándote de personas sino de gente que de verdad te aporte algo a ti. Por ello, lo importante no es el número sino la calidad. Si logras mantener la amistad ya es un plus pero si no ya conociste diferentes formas de pensar y de actuar. Existe una realidad y es que lo que más cuesta es dar el paso de construir el inicio de un vínculo afectivo porque la confianza supone tiempo. Puedes hacer nuevos amigos en el trabajo, en la escuela de tus hijos, en la tienda, en un curso, en una fiesta, o en cualquier lugar.
Para conocer gente nueva debes abrirte al cambio. Es decir, no se trata de ir rodeándote de personas sino de gente que de verdad te aporte algo a ti. Por ello, lo importante no es el número sino la calidad. Si logras mantener la amistad ya es un plus pero si no ya conociste diferentes formas de pensar y de actuar. Existe una realidad y es que lo que más cuesta es dar el paso de construir el inicio de un vínculo afectivo porque la confianza supone tiempo. Puedes hacer nuevos amigos en el trabajo, en la escuela de tus hijos, en la tienda, en un curso, en una fiesta, o en cualquier lugar.
Entonces
La primera impresión es la que en un segundo decidimos si confiamos en un
desconocido, Por eso, ésta desempeña un papel crucial en nuestras relaciones
personales. A esto, nos preguntamos: ¿Nos podemos fiar de ellas? Casi tardamos
segundos en decidir si una persona nos parece confiable o no, así como el grado
de confiabilidad que nos merece. ¿En qué nos basamos para formarnos una opinión
de alguien en un segundo? Existen
infinidad de conceptos por los cuales decidimos si no nos cae bien: si es
blanca juzgamos es algo presumida, si ve a nosotros me está criticando, si
sonríe mucho es una burlona, si tiene una mirada bonita que pesada, etc, etc.. Siempre
encontramos algo y le ponemos el famoso pero y vemos cosas negativas.
En
todo esto radica el principal riesgo de las primeras impresiones, ya que todas
proceden de un mecanismo inconsciente que se remueve en nuestro interior. A
veces una persona con un aspecto presuntamente presumido no tiene por qué ser engreído. Cuando
pasan unos minutos, la razón empieza a hacer acto de presencia. Por el
contrario cuantas veces conocemos a una persona y, rápidamente sentimos
rechazo. Este es el hecho que despierta en nosotros recuerdos que tienen que
ver con otras personas que nos desagradaron, aunque eso no quiera decir que dicha
persona vaya a desagradarte al contrario te puedes sorprender de lo bien que te
puedes llevar con ella. Si
sentimos confianza por alguien desde el primer momento, nuestra relación estará
teñida de ese sentimiento. A no ser que nos juegue una mala pasada. En estos
casos deberíamos utilizar el filtro de la razón y, además mejorar el proceso
que nos lleva a formar un juicio de la primera impresión.
Aquí ya entendimos qué debemos dar oportunidad de conocer a la persona y no
dejarnos arrastrar por primeras impresiones erróneas. Indudablemente, debemos
usar siempre nuestra conciencia para observarnos cuando enjuiciamos a otra
persona. Y siempre es muy interesante estar atento a los desconocidos que
despiertan en nosotros sentimientos muy intensos de rechazo o atracción. Sobre
todo cuando un mismo tipo de persona nos conduce siempre a la misma primera
impresión.
Precisamente, esos modelos que se repiten a lo largo de nuestra vida, nos
hablan mucho de nuestro mundo interior, Sólo de esa manera evitaremos
convertirnos en esclavos de nuestras primeras impresiones.
Anímate
a dar el paso de conocer nuevas personas, tendrás más opciones de encontrar
personas que te complementen. Y te hagan darte cuenta que cada persona tiene su
valor agregado.


Comentarios
Publicar un comentario